Protestas en EU contra ICE por muerte de migrante en Mineápolis
Organizaciones civiles y legisladores exigen justicia y cambios a las políticas migratorias tras operativos del ICE.
Las protestas contra las políticas migratorias en Estados Unidos se intensificaron en diversas ciudades luego de la muerte de Renee Good, una mujer abatida por un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Mineápolis, así como de otro incidente en Portland, donde dos personas resultaron heridas por disparos de un agente federal.
Movilizaciones nacionales contra el ICE
La organización Indivisible documentó cientos de protestas en ciudades como Washington, Boston, Nueva York, Filadelfia, Raleigh, así como en estados como Texas, Kansas, Nuevo México, Ohio y Florida. Muchas de las manifestaciones fueron denominadas “ICE Out for Good”, en referencia a la agencia federal y al apellido de la víctima.
Exigen fin a la violencia y mayor rendición de cuentas
Una coalición de grupos defensores de los derechos de los migrantes realizó concentraciones para exigir el “fin del terror letal en las calles” y demandar responsabilidades a los agentes involucrados. Entre las organizaciones participantes se encuentran Voto Latino, la Unión Estadunidense por las Libertades Civiles (ACLU), Disappeared in America campaign y 50501.
Las protestas coinciden con el desarrollo de la que el Departamento de Seguridad Nacional califica como su mayor operación de control migratorio en las Ciudades Gemelas de Mineápolis y Saint Paul, Minnesota. La administración federal sostiene que los incidentes fueron actos de defensa propia por parte de los agentes del ICE.
Llamado a manifestaciones pacíficas
El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, exhortó a la ciudadanía a mantener protestas pacíficas y evitar actos ilegales. Informes policiales confirmaron la detención de 29 personas durante una manifestación frente a un hotel donde se creía se alojaban agentes del ICE, así como un oficial herido.
Legisladores estadounidenses impulsan investigaciones formales, cambios a las políticas de redadas antimigrantes, la posible suspensión de fondos al ICE y un juicio político contra la secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem. En contraste, funcionarios federales reiteraron que el ICE continuará con los arrestos de personas consideradas de alta peligrosidad.



