IPN lidera producción de semiconductores en Cuarto Limpio
El Instituto Politécnico Nacional forma especialistas y utiliza infraestructura de clase mundial para fortalecer la producción de semiconductores y la soberanía tecnológica.
Ante la creciente demanda tecnológica a nivel mundial, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) fortalece la producción de semiconductores mediante su Laboratorio Nacional de Micro y Nanotecnologías (LNunT). Científicos de la institución trabajan desde el diseño hasta los procesos de la cadena de suministro en un «Cuarto Limpio» Clase 100, garantizando así el desarrollo de microdispositivos que responden a las necesidades actuales de la industria y la sociedad.
Los investigadores Jacobo Esteban Munguía Cervantes y Francisco Javier Hernández Cuevas explicaron que estas instalaciones permiten formar profesionales de excelencia. El objetivo es apoyar a la industria nacional e impulsar la investigación en áreas clave como microelectrónica, celdas solares, sensores y nanotecnología. Este esfuerzo se alinea con las directrices de soberanía tecnológica marcadas por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo.
Infraestructura de clase mundial
El «Cuarto Limpio» del IPN destaca por sus estrictos niveles de pureza, indispensables para el manejo de materiales a escala nanométrica. La instalación cuenta con filtros ULPA capaces de retener partículas microscópicas y mantiene un flujo de aire controlado en 200 metros cuadrados. Esta tecnología evita daños en los dispositivos, asegurando su funcionamiento óptimo en aplicaciones cotidianas como teléfonos celulares y microprocesadores.
El Laboratorio Nacional, certificado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), posiciona al Instituto como un referente en la formación de ingenieros capacitados para fabricar estos componentes estratégicos, utilizando principalmente silicio como material base.
Ciencia aplicada a la salud
Además del impacto industrial, la tecnología desarrollada en el IPN tiene beneficios directos para la salud pública. Los especialistas detallaron que colaboran con unidades académicas como la Escuela Superior de Medicina (ESM) para crear dispositivos a escala micrométrica. Estas innovaciones facilitan el diagnóstico temprano de enfermedades graves como el cáncer, demostrando cómo la producción de semiconductores y la nanotecnología pueden salvar vidas y mejorar el bienestar de la ciudadanía.



